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Olivier Delteil, de Les Echos, espera que la llegada de los e-readers animará el negocio
Mon, 2009-05-11 00:00 — WAN-IFRA
- Article ID:
- 8377
IFRA: Les Echos vendía una suscripción e-reader y un aparato para este tipo de lectura; ahora se han decidido a vender sólo la suscripción debido a las dificultades de tener bajo control las expectativas y las dificultades derivadas del dispositivo mismo. ¿Cree que esta opción (vender al suscriptor la suscripción pero no el aparato) será la más extendida en el futuro?
Olivier Delteil: Sí, creo que sí. Hemos constatado que la logística y todo lo relacionado con el suministro de estos aparatos no es lo nuestro. No tenemos suficientes conocimientos como para incluir este aspecto del negocio en nuestra oferta. Por eso hemos decidido que es mejor controlar el contenido y la oferta y no los aspectos relacionados con el dispositivo de lectura y su distribución.
IFRA: Ahora mismo el mercado ofrece diversas posibilidades a aquellos lectores interesados en tales dispositivos. Pueden comprar un Kindle y conseguir acceso al contenido disponible en Amazon. Pueden comprar el E-reader de Sony o el iLiad de iRex y acceder a otros contenidos diferentes. Ustedes ofrecen la posibilidad de suscribirse a su propia edición e-reader. Pero, ¿en qué aparato podrá leerse? Y, ¿cómo garantizan que la edición se verá adecuadamente en los aparatos en cuestión?
O. Delteil: Para muchos periódicos es difícil poner su contenido en diferentes plataformas debido a los diferentes formatos con los que cada aparato puede funcionar. Para los dispositivos iRex, por ejemplo, suministramos una especie de PDF. Actualmente no enviamos contenidos al Sony e-reader, pero podríamos hacerlo en un formato PRC. Para Kindle tenemos que enviar otro formato: una especie de híbrido de los dos formatos anteriores, ya que tiene un sistema propietario. Dado que trabajamos con XML como base para el suministro de nuestro contenido digital, sólo tenemos que añadir a nuestro contenido una especie de hoja de estilos o capa para poder suministrarlo a los diferentes aparatos. Pero supongo que hay otros periódicos en los que la transformación para cada dispositivo tenga que ser realizada de forma manual, lo cual es complicado y requiere de mucho tiempo.
IFRA: ¿Cree que esta falta de estándares disuadirá a la gente de comprar aparatos para la lectura electrónica hasta que el panorama esté más claro?
O. Delteil: No, no lo creo. Pero es cierto que, hasta ahora, comprarse un aparato concreto sólo permite acceder a una parte de todo el contenido disponible para el e-reading.
IFRA: ¿Qué conclusiones puede sacar a día de hoy, un año después de empezar a ofrecer suscripciones e-reader?
O. Delteil: En lo que se refiere a la oferta, la conclusión más significativa es que el aparato tiene que estar equipado con una conexión wireless, de modo que el consumidor pueda obtener los contenidos sin estar atado a ningún lugar. Otra constatación es que es imprescindible que ofrezcamos una especie de paquete con contenidos específicos que podamos suministrar a audiencias específicas. Esta oferta no puede abordarse sólo con los contenidos propios.
IFRA: ¿Cree entonces que los editores que se plantean la idea de ofrecer un aparato propio bajo su propia marca (Herst and News Corp, por ejemplo; cursan rumores en esta dirección) habrán de asociarse con otros si no quieren fracasar?
O. Delteil: Depende del grupo de medios: si éste es capaz de ofrecer contenidos generales, sobre finanzas u otros temas específicos de interés para las audiencias, quizás funcione. Pero no es el caso de la mayoría de los grupos de medios. Incluso a los más grandes les falta algo. Por ejemplo, un grupo como Prisma, en Francia, que publica muchas revistas diferentes, podría plantearse dar su marca a un e-reader y ofrecer sólo contenidos propios, pero aun en este caso, no estoy completamente seguro de que puedan captar el interés de todo aquel que quiera leer en un dispositivo tal. Creo más bien que la casi totalidad de los editores están más interesados en un modelo quiosco, en el que los lectores pueden encontrar todas las publicaciones disponibles en el mercado y pueden comprarlas de acuerdo a sus preferencias. En un escenario así seguirá siendo posible confeccionar ofertas especiales, con diferentes paquetes de contenidos vendidos juntos. Pero creo que de momento, ningún periódico ha tomado las medidas necesarias para favorecer este modelo, porque temen que esto signifique una gran inversión, monetaria y de recursos.
IFRA: Todavía no está muy claro qué modelo de negocio podría funcionar mejor en tales aparatos. Parece obvio que la gente está dispuesta a pagar por algo que se asemeja a la versión impresa del periódico, un producto de pago. Pero, ¿cree que estos aparatos ofrecerán oportunidades comerciales especiales para propósitos publicitarios?
O. Delteil: Cuando lanzamos nuestra oferta e-reader hace casi dos años, ofrecimos a los anunciantes la posibilidad de patrocinarlos, y, efectivamente, encontramos empresas interesadas en hacerlo. Vender publicidad en la edición e-reader no es posible, incluso en la actualidad, porque no tenemos una audiencia lo suficientemente grande. Pero el patrocinio confiere a las empresas respectivas un cierto estatus, ya que los propietarios de los dispositivos las identifican como compañías modernas y vanguardistas.
IFRA: ¿Cree que en algún momento las suscripciones e-reader llegarán a sobrepasar el número de ejemplares impresos? ¿Le parece que el e-reading complementará al periódico o terminará sustituyéndolo?
O. Delteil: Las personas que solían leernos en otros aparatos, también nos quieren leer en e-reader. Esto me hace volver a la Ley de Riepl, que dice que los nuevos medios no sustituyen a los medios tradicionales sino que los complementan. Lo que quiero decir es que el periódico impreso es tan importante para algunos segmentos de nuestra audiencia que no creo que vaya a desaparecer pronto.
IFRA: ¿Cree que el lanzamiento de nuevos aparatos (Plastic Logic, Bridgestone…) con displays más grandes y en color (condición obligatoria en el futuro) afectará al mercado e-reading?
O. Delteil: Sí, creo que sí. Espero que sí, en todo caso. Opino que los e-readers con pantallas más grandes, como los que quizás podrían desarrollar Plastic Logic o Hearst, podrían tener gran impacto en el mercado y ofrecer una visión más clara de cómo la gente podría leer un periódico en un tal aparato.
